was successfully added to your cart.

Hola soy Jaume Campos y en este articulo, os voy a hablar sobre los celos y cómo conseguir superarlos.

Puede ser que tú sientas celos o también puede que alguien sienta celos de ti, en cualquier caso, entenderlos y aprender a gestionarlos os ayudará a ambos.

Los celos son una reacción emocional desproporcionada cuando la persona que los padece cree que su entorno vital más importante se siente amenazado.

La persona que siente celos reacciona de una forma desproporcionada ante situaciones cotidianas. Los celos consiguen que la persona reaccione desmesuradamente en situaciones que aparentemente deberían ser sencillas y fáciles.

Incluso cuando en ocasiones anteriores la persona se haya comportado de forma correcta y educada, a partir del momento en el que sienta los celos, se producirá un antes y un después en todas las situaciones siguientes que aparezcan en su vida.

Estas sensaciones desproporcionadas se pueden producir en cualquier ámbito de la vida, puede que sea en el trabajo, en la familia, amigos, vecinos, relaciones de pareja… Cualquier entorno es susceptible de generar una situación de celos.

La persona que siente celos, si consigue ser consciente del entorno en el que se generan, podrá darle más fácilmente solución que la que no es capaz de detectarlo.

Por ello voy a mostraros un sencillo ejercicio, para ayudaros a descubrir a qué entorno de la vida pertenecen los celos, si no lo sabemos.

Partimos de una reacción desmesurada ante un hecho cotidiano y sentimos que es por celos.

1- Observa qué tipo de sensación es

La sensación de celos en mi cuerpo y con los ojos cerrados, quiero que te imagines en cada uno de tus entornos más habituales, si notas que la sensación de celos aumenta.

Es un buen indicativo práctico que te permitirá saber a qué entorno pertenece, ya que, en algunos casos, puedes tener la sensación, pero no sabes de dónde viene ni a qué entorno de tu vida pertenece.

2- Profundiza en el entorno que produce la sensación

Te recomiendo que profundices en el entorno que hace que el sentimiento de celos aumente, aquél que produce una mayor reacción en ti, y que vayas visualizando a las personas que lo componen.

Dedica un tiempo para visualizarlas hasta que la sensación sea suficientemente potente para indicarte: “estoy ante la persona que me hace sentir o disparar el mecanismo de los celos en mi interior”.

El siguiente gráfico te permitirá, a través de tus sensaciones, buscar dentro de los distintos entornos que tenemos en nuestra vida cotidiana y saber exactamente a qué entorno pertenece esta emoción de celos.

Una situación de celos está compuesta por una sustancia emocional, más o menos intensa, dependiendo del grado de presión, obsesión e incluso angustia que la persona sienta en su interior.

A mayor presión, también será mayor la carga emocional, debido al tiempo que llevamos conviviendo con ellos sin encontrar una formula para lograr gestionarlos.

En mi experiencia profesional, he observado que, en muchos casos, la gente tiende a pensar: “¿qué puedo hacer para que se me pase?” Les preocupa más el síntoma que la causa que lo produce.

Y lo que tienen es miedo a volver a tener una reacción desproporcionada provocada por el sentimiento de los celos. No quieren profundizar en el sentimiento, sino que desaparezca. Sin tener que preocuparse de hacer absolutamente nada para que esto ocurra.

3- Localiza en tu cuerpo la sensación

Podemos profundizar un poco más en esa sensación, imaginando tres centros básicos en nuestro cuerpo:

3.1 La cabeza

Es donde analizamos nuestras sensaciones y nos indica que estamos queriendo entender lo que nos pasa: “si sigo así la cabeza me va a estallar”. Es una señal de que no vamos por buen camino.

3.2 El pecho

Esa zona tiene relación con todo lo afectivo. Nos indica que tengo un sentimiento de afectividad hacia alguien de ese entorno.

3.3 La boca del estómago

Relacionado con la acción, la necesidad de tomar alguna decisión. Creo que si hago algo las cosas no cambiarán y yo seguiré igual o peor cada día, y si por el contrario lo hago puede que cambien de un modo que no me satisfaga. Me siento en una encrucijada. No me atrevo a actuar.

Este sencillo ejercicio, te ayudará a reconocerte dentro de ese caos emocional que se produce en tu interior, cuando surgen los celos y no sabes exactamente a que entorno pertenecen.

Lo que no sirve para superar los celos

La primera dificultad es esconderse detrás de lo que yo llamo la figura del “provocador”

La persona que siente celos reacciona de una forma visceral y desproporcionada debido a los sentimientos que surgen de su interior y que le causan un dolor emocional.

Pero en su mente, siempre creerá que esos sentimientos se generan a través de algo externo a él creando lo que llamaremos la figura del provocador. El provocador de los celos será una forma de actuar de alguien en un entorno concreto.

Para el celoso lo que le ocurre es por culpa del provocador (sea un acontecimiento concreto de una persona o un hecho acaecido de personas diferentes).

Mientras el celoso crea que el problema se lo provoca el exterior (es decir alguien ajeno o un hecho externo) no tendrá que responsabilizarse de nada, ya que “no es suyo el problema”. Se enfadará o luchará para que se termine la “tortura interna” que siente y por mucho que piense y piense no conseguirá controlar los celos y no podrá descansar de su dolor emocional y cuando menos se lo espere surgirá la actitud desproporcionada una y otra vez.

Mientras exista la creencia de que los celos son provocados por alguien o algo externo no logrará enfocar bien el conflicto, con lo cual, es imposible un verdadero cambio de actitud que permita solucionar este problema.

Un buen ejemplo típico sería en una relación de pareja cuando uno de los dos piensa que el otro está provocando siempre ciertas simpatías hacia los demás mucho más que hacia la persona que es celosa.
Desde la ropa que utiliza, su forma de hablar o atenderlos/as.

La persona celosa siente que la forma de actuar de su pareja es solo una provocación hacia los demás y esto le genera una sensación de impotencia y de abandono, siente como si no tuviera ningún valor personal.

Cómo está convencido de que es una provocación de su pareja, quiere controlarla para no sentir los celos y le dice cómo debe actuar para no generar esa actitud que el celoso siente que no es correcta y que es dañina para la relación.

Pero como el problema no es ese realmente, hasta que no sea consciente de lo que ocurre de verdad y de cuál es la realidad, no logrará salir de ese conflicto emocional. Para ello es necesario que tenga suficiente humildad para reconocerlo y empezar a buscar ayuda.

Esto mismo puede ocurrir en cualquier entorno de tu vida, en tu trabajo, en tu vida social, en tu vida familiar…

He encontrados casos de celos entre padre e hijo, compitiendo por la afectividad de la madre, como si los dos, fueran igual de pequeños. En otros casos, ocurre entre dos hermanos por el afecto y la atención del padre o incluso en el trabajo cuando dos personas luchan por un puesto y una se cree más merecedora que la otra.

La segunda dificultad que surge cuando se experimenta una reacción de celos, es la necesidad de obtener rápidamente una respuesta a esa reacción desproporcionada que en un momento dado surge de mí.

Esto es un problema, ya que si queremos obtener rápidamente una respuesta, utilizaremos nuestra mente, nuestros pensamientos, para analizar qué es lo que me pasa y por qué.

Analizar mentalmente los sentimientos es una gran contradicción y por eso deberemos entender emocionalmente dónde está la respuesta emocional que me hace reaccionar así aunque yo quiera evitarlo, y que incluso hace que: ¡cuando más vueltas le doy al tema peor me encuentro!

Debemos entender lo que nos ocurre, pero no desde el pensamiento, si no más bien desde el sentimiento. Los celos son reacciones emocionales y solo con el sistema emocional podemos lograr saber qué es lo que nos ocurre.

La tercera dificultad, tiene relación con dos aspectos:

  • Cuando pensamos, lo hacemos desde nuestra parte consciente, (que esta relacionada con la primera dificultad de la que hemos hablado anteriormente).
  • El segundo aspecto tiene relación con nuestros sentimientos, que a su vez surgen de nuestra parte inconsciente.
    Es en esta parte inconsciente donde radica el problema. Cuando deseas entender los celos, solo puedes hacerlo desde la parte emocional que es la que está directamente relacionada con el inconsciente. Esto significa que, si quieres entender tus reacciones o las de otra persona que sienta los celos, primero tendrás que sentirte o sentirla para ver de dónde surgen. Pero si intentas entenderlos desde la mente, no lo lograrás, y puedes estar toda la vida analizando tus reacciones o la de los demás, pero no servirá para nada.Las posibilidades son muchas pero la realidad de lo que ocurre es una, solo un buen trabajo personal emocional puede ayudarte a lograr obtener de un conflicto como el de los celos un verdadero aprendizaje.

Si aprendes a gestionar los celos, el conflicto se convertirá en un tu aprendizaje y no volverá a producirse nunca más.

Este es el arte de aprender a gestionar las emociones y no de controlarlas o vencerlas…

Un buen ejemplo para explicar cómo funcionan las emociones y el inconsciente, son los sueños.

Por ejemplo, si soñamos que un toro nos persigue, sentimos que cada vez esta más cerca y de repente nos despertamos, sudando y asustados, no se nos ocurrirá entender literalmente que en cualquier momento nos perseguirá un toro y nos destrozará, o que en el fondo lo que deseamos es ser toreros.

Seguramente pensaremos que más bien es la representación del peligro o de alguien de tu entorno que quiere hacerte daño, como puede ser quizá una persona de tu trabajo que está por encima en cuanto al cargo, uno de tus progenitores u otra persona de tu entorno. Y esa es la forma de entender las emociones y los sentimientos entrando en ellas.

Cuando estamos dentro del sueño estamos más pendientes de lo que sentimos que de la representación literal de los personajes que surgen en el sueño.

Este tipo de representación define muy bien la realidad emocional y en especial los procesos inconscientes.

Profundizar en nuestros sentimientos nos permitirá aprender de un conflicto.

En un conflicto emocional, la vida nos da la oportunidad de crecer. Sin recursos no podremos salir de él.

Siguiendo con aquello que no nos sirve para superar los celos, me gustaría explicaros algunos de los conceptos que se utilizan habitualmente en el mundo de las emociones pero que por mi experiencia no ayudan a aclarar las situaciones de celos.

La necesidad de control

Si uno cree que, a través del control, puede lograr que la relación funcione, esta muy lejos de lograrlo.

La lucha

En los celos, luchar por lograr que acepten lo que tú quieres, nos generará tarde o temprano un rechazo y una lucha mucho mayor que la anterior. Cuando luchas emocionalmente, nadie vence y todos sufrimos.

La aceptación

El hecho de aceptar, una situación concreta en un momento dado, por no crear más conflictos, acumulará en tu interior una angustia interna que llegará un día en el que puede estallar como un volcán, llevándola a unos limites que pueden sorprender incluso a uno mismo.

La desconfianza

En la medida que los celos aumentan la mente genera una madeja de respuestas más allá de la realidad. Generará en uno mismo o en el entorno, una sensación de desconfianza que puede llegar al aislamiento o al rechazo personal o social.

La inferioridad

Cuando los celos surgen, es porque existe un sentimiento de inferioridad respecto a una persona o un entorno. Creo que no soy suficiente para esa persona o incluso para el puesto de trabajo. Desde el consciente yo creo que me merezco ese puesto, pero se lo dan a otra persona, pero desde mi inconsciente no creo ser merecedor del cargo y aparece la lucha y la tortura interna.

La posesión

Es una sensación que surge cuando quiero obtener por encima de todo lo que deseo y siento que sin eso mi vida puede que no tenga sentido. Cuando no obtengo lo que deseo, entonces surge en mi la necesidad de poseer, esto es mío (sea un cargo, una relación, una forma de vivir, una necesidad…) Todo depende del grado de frustración y de necesidad de la persona que se manifiesta a través de los celos y la obsesión.

El sabotaje

A veces nos ofuscamos tanto en conseguir lo que deseamos que perdemos la capacidad de ver la realidad en nuestras situaciones y justificaremos lo que sea para logra el objetivo deseado. El sabotaje, es la forma de dirigirme hacia lo que deseo obtener. También es la forma de manejar y justificar mi forma de actuar para llegar a lo que deseo.

Como ya hemos visto anteriormente los celos los puedes encontrar en cualquiera de los distintos entornos de tu vida, desde querer un nivel económico que tú no tienes, pasando por uno social, o incluso una habilidad profesional que yo me siento incapaz de obtener, un hijo que yo no tengo, una casa, un ritmo de vida, una pareja etc.

Lo más importante, es darse cuenta de que siento celos por que hay veces que por muchas situaciones que la vida te pone delante hay gente muy “miope” que no ve lo que tiene encima sobretodo dentro del mundo emocional.

¿Dónde está el límite de los celos?

Otro punto importante, es el límite. ¿Qué ocurre cuando una persona siente celos?, ¿que debe hacer? ¿dónde está el límite?

Hay un límite de intensidad de los celos que los traspasa hasta llegar a convertirse en obsesión. Hemos de tratar de no llegar ahí y actuar antes: aprende a pedir ayuda

Empieza a hablar de ello con amigos en una primera fase o con personas que ya han pasado por ellos, aunque sea de una forma superficial. Busca información en libros, o en artículos como este que te puedan ayudar.

La obsesión

Es el segundo nivel de los celos, en el que el mecanismo básico consiste, en que la mayor parte de nuestro tiempo y de nuestra felicidad dependa de si logramos o no nuestros objetivos, para que la sensación de celos se diluya, y me permita sentirme bien, aunque sea de una forma momentánea.

Celos enfermizos

Sería el tercer nivel que englobaría situaciones mucho más complicadas en las que la persona siente que su vida no tiene sentido si no es como ella cree.

En este nivel de celos enfermizos existe como una especie de perdida de identidad o de la realidad en algunos momentos, y su vida está rozando los limites de la consciencia.

Cuando esta etapa permanece durante mucho tiempo, la obsesión por lo que deseo se volverá tan necesaria que abarcará cada vez más todo mi tiempo y mis pensamientos, los pensamientos van muy rápidos y la persona se desconecta de la realidad, de tal forma, que digas lo que le digas, no te atienden, no les interesa, solo aceptan aquello que les dicen que tenga que ver con sus propias necesidades.

Celos patológicos

Existe un último nivel, consecuencia de que el tercer nivel se mantenga y se pasaría de enfermizo a patológico. Donde ya no existe límite en la obsesión y el proceso se mantiene en un estado de desconexión completa de la realidad.

El nivel de obsesión y su intensidad definen la desconexión de nuestra vida diaria en sus distintos grados hasta llegar a una desconexión total de la realidad.

Acordaros siempre que cuando alguien se obsesiona por algo es porque esta huyendo de otro proceso distinto al de la obsesión. Quiero decir con esto que la experiencia te enseña que la forma de lo que le ocurre a una persona, no es su fondo, y habría que acceder a él para saber en realidad cuando actúa a sí de que se esta escondiendo o que es a lo que no quiere enfrentarse.

La falta de expresión, de comunicación y la vergüenza de lo que siente la persona celosa, genera una idea irreal de lo que siente, busca una respuesta fácil y directa para dar una respuesta a lo que le esta ocurriendo.

En este articulo he dividido los niveles de los celos por lo que he podido observar según mi experiencia profesional y personal. He querido aportar otro punto de vista (que nada tiene que ver con el mundo de la psicología o la psiquiatría) con la pretensión de aportar o enriquecer el mundo de las emociones y en especial en este tema concreto de los celos.

En cuanto a los distintos tipos que existen de celos encontramos los celos obsesivos, enfermizos, y patológicos, de los que ya hemos hablado ampliamente. En este caso yo entiendo más que son grados de celos que diferentes clases de celos.

Existen otras clases de celos no menos habituales como por ejemplo los familiares, bien entre hermanos, por sus diferencias de carácter o de edades entre ellos, así como por la relación o necesidades afectivas con el padre o la madre. (Para mi serían más bien los diferentes tipos de entornos en los que se producen los celos más que clases de celos.)

En las amistades, aunque pueda parecer menos habitual, en realidad suele ser un entorno en que los celos se producen habitualmente, pero se sienten de una forma menos intensa que en otros entornos.

En cambio, en otras situaciones surgen porque ha ocurrido algún conflicto sin resolver y nos da miedo que se vuelva a producir. Por ejemplo: Si he sufrido una infidelidad por parte de mi pareja anterior y no lo he superado, surgirá en mi un temor a que me vuelva a ocurrir la misma situación con la pareja actual.

En definitiva, las situaciones del pasado que no hemos resuelto, tarde o temprano pueden volver a surgir, o por lo menos el temor a que pueda volver a suceder, y ese mismo temor puede ser un buen caldo de cultivo para que los celos crezcan.

La obsesión es la incapacidad de afrontar una situación que nunca es la de la obsesión.

Para finalizar os voy a ofrecer una serie de pasos a modo de resumen de todo lo expuesto que os ayudarán a ser capaces de superar los celos incluso cuando estos llegan a ser obsesivos.

7 pasos para superar los celos obsesivos:

1. Tomar conciencia

:Sin ella no podemos hacer nada, no puedes afrontar lo que no ves. Sin conciencia, solo podemos reaccionar de una forma visceral, sin un rumbo claro.

2. Responsabilidad

¿Qué tengo que ver con lo que me esta ocurriendo? Por mucho que yo crea que mi problema es por culpa de la otra persona, si no logro ver mi responsabilidad, no podré aprender de lo que siento.

3. Comunicación verbal, la sinceridad y humildad

Empezar por pedir ayuda, dependiendo del nivel de obsesión, en unos casos bastará con leer un libro o un artículo que te sirva de guía y en otros deberás acudir y hablar con un buen profesional (psicólogo, terapeuta…) que te ayude a verte en la situación y sobre todo a acceder al núcleo que realmente produce la reacción de celos.

En este sentido yo os ofrezco el método DEEP® desbloqueo energético emocional profundo, para acceder al inconsciente, localizar y liberar las cargas emocionales a través del aprendizaje que se encuentra detrás del problema o conflicto, en este caso los celos.

4. Gestionar en lugar de controlar

Debemos darnos cuenta de que el hecho de controlar una emoción generará contención en nuestro interior y al final la respuesta será un estallido descontrolado. Por eso, debemos de aprender a gestionar nuestros conflictos emocionales con ejercicios para tomar conciencia de mis necesidades afectivas y mis dependencias emocionales con los demás.Aquí mi aportación es la Educación Emocional Jaume Campos accesible de forma gratuita ofreciendo talleres, radio online semanal en directo, artículos…

5. Pedir disculpas

Reconocer mi actitud, y pedir disculpas por mi comportamiento desproporcionado en ciertos momentos es fundamental y significará un paso importante hacia el camino de la resolución. Un “lo siento” es un signo de madurez emocional.

6. Aprende de las situaciones que te superan:

Hay muchas formas de hacerlo, aunque tú creas que no, que eres así y que nada puede cambiar. Yo te recomiendo que busques buenas lecturas o cursos que te puedan aportar lo que te falta por aprender para gestionar tus emociones. No te encierres en ti mismo y descubre que el cambio es posible.

7. Te ofrezco un recurso muy útil

creado desde la experiencia de toda una vida dedicada a las emociones y un recorrido profesional de más de 30 años: un Curso Online de Educación Emocional Jaume Campos que te llevará de la mano y te será de gran ayuda para profundizar en tus sentimientos hasta llegar al aprendizaje y con ello a la resolución del problema, en este caso de celos obsesivos.

El taller está estructurado en 2 niveles y tiene un carácter eminentemente práctico, de modo que vayas implementando en tu rutina diaria una serie de sencillos ejercicios, que te resultarán muy fáciles de incorporar a tu vida y que supondrán un cambio decisivo.

CURSO DE EDUCACIÓN EMOCIONAL JAUMECAMPOS

NIVEL1
https://institutothb.org/courseDetail/id/17

NIVEL 2
https://institutothb.org/courseDetail/id/16

Jaume Campos

Leave a Reply